1Pe 1:3-4
"Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para salvación preparada para ser manifestada en el tiempo postrero."
Theias koinonoi physeos — partícipes de la naturaleza divina: la afirmación más audaz sobre la salvación en el NT. No divinización en sentido panteísta, sino participación en la vida y carácter de Dios. El medio: las 'preciosa y grandísimas promesas' — la Palabra de Dios como vehículo de la transformación.