2Ts 2:3-4
"Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición; el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o se adora."
Dos eventos preceden el Día del Señor: (1) la apostasía (apostasía); (2) la manifestación del 'hombre del pecado' (anthropos tes anomias). Este personaje se entroniza en el templo de Dios declarándose Dios — el ápice de la blasfemia. Identificaciones históricas: Calígula, Nerón, el Anticristo escatológico.
2Ts 2:7-8
"Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción; solamente hay quien ahora lo detiene, hasta que él sea quitado de en medio. Y entonces será manifestado el inicuo, a quien el Señor Jesús destruirá con el espíritu de su boca."
El 'misterio de la iniquidad' (mysterion tes anomias) ya opera. El 'que detiene' (katechon) — identidad debatida: el Espíritu Santo, el Imperio Romano, la Iglesia. Cristo destruirá al inicuo 'con el espíritu de su boca' — la palabra de Dios es suficiente para destruir cualquier poder del mal.