2Ts 3:10-12
"Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan."
El principio del trabajo: la esperanza escatológica no es excusa para la ociosidad. Pablo mismo trabajaba con sus propias manos como ejemplo. La disciplina comunitaria: no asociarse con el ocioso, pero no tratarlo como enemigo — exhortarlo como hermano.