Ap 11:15
"Y el séptimo ángel tocó la trompeta; y hubo en el cielo grandes voces, que decían: El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará por los siglos de los siglos."
La proclamación más gloriosa del Apocalipsis: el reino del mundo ha venido a ser del Señor y de su Cristo. El tiempo verbal (egeneto — aoristo) indica certeza profética: ya ha sucedido desde la perspectiva celestial, aunque aún se despliega en la historia. La soberanía de Cristo es la realidad fundamental del universo.