Ap 22:1-2
"Y me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones."
El río de la vida hace eco de Ez 47 y Gn 2 — la nueva creación restaura el Edén y lo supera. El árbol de la vida (negado en Gn 3:24) ahora está accesible a todos. Los doce frutos mensuales — abundancia continua, nunca escasez. Las hojas para la sanidad de las naciones — la cura de toda división y conflicto humano.