Heb 4:12-13
"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y es apta para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón."
La Palabra de Dios como cirujano espiritual: viva (zosa), eficaz (energes), cortante (tomoteros). Penetra más allá de la superficie hasta lo más profundo de la persona — discerniendo pensamientos e intenciones. Nada está oculto delante de Dios.
Heb 4:15-16
"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades; antes bien, fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
La humanidad de Cristo es fundamento de nuestra oración confiada. Cristo fue tentado en todo (kata panta kath homoioteta) como nosotros — excepto en el pecado. La tentación sin pecado es más intensa, no menos — Cristo soportó la presión total que nosotros aliviamos cediendo. Por eso puede compadecerse.